Crisis del rugby galés: perspectiva del EGM, cuestión de Cardiff y el poder de tres
Los acontecimientos se prolongan: Gales ya pierde a los capitanes Jac Morgan y Dewi Lake ante Gloucester la próxima temporada y Aaron Wainwright está listo para unirse a Leicester.
La creciente incertidumbre en el rugby galés ha sido citada como un factor que contribuye a las salidas y persuadir a otros jugadores para que se queden está resultando difícil.
Tandy está preparando a su equipo para el inicio de su primera campaña en el Seis Naciones llevando a Gales a enfrentarse a Inglaterra el sábado 7 de febrero.
Lo que Tandy y su equipo no querrán es la incertidumbre fuera del campo que asola a Gales mientras intentan evitar una tercera cuchara de madera consecutiva del Seis Naciones y ganar un partido del torneo por primera vez desde 2023.
Parece inevitable que la crisis del rugby galés continúe, ya que no hay una salida fácil. Cualquiera que sea la decisión que se tome, provocará protestas públicas, mientras que podrían surgir problemas financieros y consecuencias legales.
Las cuestiones monetarias siguen siendo el centro de estos dilemas. Collier-Keywood reiteró recientemente que no hay suficiente dinero en efectivo para financiar cuatro equipos competitivos en Gales, pero eso no ha silenciado a los escépticos de la afirmación.
La gente acepta que el cambio es necesario. Especialmente después de un año en el que la selección masculina de Gales sufrió derrotas récord ante Argentina, Inglaterra y Sudáfrica y la selección femenina no logró ganar un partido de la Copa del Mundo.
Pero como siempre, los aficionados galeses están divididos sobre cómo se producirá este cambio y no quieren que su pequeño aspecto del rugby galés se vea afectado.
En qué medida este drama constante pone a prueba la paciencia del aficionado medio, así como la mala forma del equipo nacional, lo revelará el público que asista a los partidos en casa del Seis Naciones contra Francia, Escocia e Italia en febrero y marzo.
La baja asistencia tendrá un efecto negativo adicional, ya que los ingresos de los partidos masculinos en casa representan más del 50% de la facturación de la WRU.
Ésta es otra razón crucial por la que este problema debe resolverse rápidamente.