Lo que revelan los números sobre los problemas goleadores de Saka, Madueke y el Arsenal
El problema ofensivo del Arsenal esta temporada no tiene que ver con el territorio, el control o el esfuerzo. Lo importante es finalizar, y una comparación entre Bukayo Saka y Noni Madueke ayuda a explicar por qué los goles no llegan desde zonas amplias.
Saka sigue siendo el delantero más fiable del Arsenal. Jugó casi el triple de minutos que Madueke en la Premier League, fue titular en 17 partidos y siguió asumiendo gran parte de la responsabilidad creativa en la derecha.
(BBC)
Las cifras subyacentes sugieren que su papel no ha cambiado fundamentalmente. Sigue lanzando consistentemente, con un promedio de 2,9 intentos por cada 90, sigue entrando en áreas peligrosas y sigue publicando cifras esperadas saludables de 0,3 goles esperados (xG) y 0,3 asistencias esperadas (xA) por cada 90.
Anuncio
Lo que ha cambiado es el resultado. Saka no ha marcado en sus últimas 13 apariciones en todas las competiciones, y aunque sus números esperados indican participación más que ausencia, sus goles por cada 90 (0,2) resaltan la brecha entre la creación de oportunidades y la conversión.
Golpea con más frecuencia que Madueke y sigue creando más ocasiones en general, pero los momentos decisivos no se convierten en goles.
El perfil de Madueke es diferente pero lleva a la misma conclusión. Sus minutos se han visto trastocados por las lesiones y su producción refleja esa falta de ritmo. Todavía no ha marcado en la liga y promedia menos tiros y tiros a puerta por cada 90 que Saka.
Sin embargo, es destacable su implicación ofensiva dentro del área. Madueke promedia 10 toques en la zona del oponente por cada 90, en comparación con los siete de Saka, e intenta más atrapadas, logrando con ellas un mayor ritmo.
(BBC)
El problema es qué pasa tras el aplazamiento. Los goles y asistencias esperados de Madueke siguen siendo bajos, sus pases finales son inconsistentes y el volumen de sus tiros no es lo suficientemente alto para compensar. Llega en posiciones prometedoras, pero no logra convertirlo en un producto final, un tema que recorre la línea delantera del Arsenal esta temporada.
Anuncio
Este contexto más amplio es importante. Gabriel Martinelli, Viktor Gyokeres y Leandro Trossard están sufriendo sequías prolongadas, lo que hace que el Arsenal dependa demasiado de las jugadas a balón parado para anotar (el xG en jugadas a balón parado fue de 0,8 y el xG en juego abierto fue de 0,39 contra el Manchester United).
Los datos sobre Saka y Madueke refuerzan esta imagen. Los extremos derechos del Arsenal continúan progresando con el balón, continúan presionando, aún contribuyen defensivamente y aún generan presión en áreas avanzadas. Ambos promedian números similares de toques y presiones altas por cada 90, destacando su trabajo sin balón.
Lo que falta no es esfuerzo ni estructura, sino crueldad. Los números de Saka sugieren que debería tener más goles. Madueke sugiere que necesita más volumen y acciones finales más agudas.
Hasta que eso cambie, el Arsenal podría seguir luciendo como un equipo que hace mucho bien en posesión pero lucha por terminar el trabajo en juego abierto, un defecto que las estadísticas ahora exponen de forma rutinaria.